viernes, 2 de febrero de 2007

Los pueblos en aislamiento voluntario en el Ecuador

Hasta la década de 1950 los Huaroani eran un pueblo en aislamiento voluntario que vivía en una extensa área, de aproximadamente dos millones de hectáreas, entre la margen sur del río Napo y la margen norte del río Curaray. Su subsistencia se fundamentaba en la caza, la recolección de frutos y materiales de la selva, la agricultura itinerante, y la pesca.
Habían tenido contactos violentos con los grupos que habían ingresado en su territorio y eran reconocidos por su ferocidad.
Los Huaorani fueron objeto de contacto forzado por parte de misioneros evangélicos de los Estados Unidos de Norteamérica que formaban parte del Instituto Lingüístico de Verano. Se dio el nombre de operación Auca al proceso de iniciar contacto para evangelizarlos; se aprovechó el hecho de que una chica Huaorani llamada Dayuma había huido años atrás y existía cierta información sobre sus costumbres e idioma.

En 1955 se iniciaron búsquedas aéreas y posteriormente el descenso de paquetes de regalos incluyendo entre otras cosas ropa, machetes y utensilios de cocina. El contacto inicial ocurrió en enero de 1956 con el aterrizaje de un avión ligero en un área Huaorani y terminó con la muerte de los misioneros. Posteriormente las viudas continuaron con el proceso y eventualmente se estableció un asentamiento, y posteriormente se creó una reserva Huaorani en 1969.

La historia de Taga
Un grupo Huaorani liderado por Taga se rehusó al asentamiento y regresó a la selva separándose voluntariamente de su etnia y el resto de la sociedad. Este grupo es el que se conoce como Tagaeri, y constituye un grupo en aislamiento voluntario. Públicamente se reconoce que existe otro grupo en aislamiento al que se le llama Taromenani [también referidos como Taromenane, Taromenga ó Taromenari], aunque hay muy poca información sobre ellos. Algunos investigadores creen que este grupo desciende de los Huaorani, mientras que otros autores plantean que es un grupo diferente.

Definiciones de aislamiento voluntario y contacto inicial

Los pueblos indígenas en aislamiento voluntario son aquellos que no han tenido interacciones sociales sostenidas con grupos externos y que libremente han optado por vivir alejados y evitar la interacción con el resto de la sociedad. Algunos autores emplean los términos Pueblos Aislados, Pueblos Ocultos, y Pueblos Indígenas Aislados para referirse a ellos.

La situación de contacto inicial es aquella que ocurre cuando un grupo decide voluntariamente comenzar un proceso de interacción con otros elementos de la sociedad.
No es adecuado referirse a estos pueblos como Grupos no contactados pues esto implica una perspectiva de que es necesario contactarlos, cuando en realidad su voluntad ha sido aislarse del resto del mundo y mantener su forma de vida ancestral.

El Decreto de la Zona Intangible

El 2 de febrero de 1999 se promulgó en el Registro Oficial, el Decreto Ejecutivo 552, mediante el cual se creó la Zona Intangible en el Parque Nacional Yasuní para proteger a los pueblos ocultos, tagaeri-taromenane, que habitan en la zona. El área de aproximadamente 700 000 hectáreas debía delimitarse en seis meses....

jueves, 1 de febrero de 2007

Los linamientos de Pueblos en Aislamiento Voluntario

Aquí va el texto de los lineamientos.

El contacto o la extinción

Miguel Ángel Cabodevilla, misionero capuchino, habla sobre la situación de la situación de los dos pueblos amazónicos en el contexto de las empresas petroleras, el silencio del Gobierno y deja como mensaje, el riesgo de extinción de un pueblo en aislamiento voluntario. *

¿Quiénes son los waorani, cómo entenderlos?
Los waorani son un pueblo valioso. Tienen una historia de 5 000 años, es absolutamente aislado y no se parece a ninguno de la región. Si se conserva el pueblo se conserva la selva, si toda la zona se abre de forma anárquica, como ha sido hasta ahora estamos perdiendo una mina de conocimientos, de historia. El tesoro es la gente que está allí, el petróleo va a durar 20 años más, pero el turismo puede permanecer más tiempo, pero si destruimos eso no quedará nada para el mañana.

Por ejemplo, ¿qué pasará con los waos que habitan en el bloque 16 (Repsol YPF) que dependen de la petrolera cuando se termine el petróleo?
Con los waos hemos perdido un tiempo precioso, me gusta ser positivo, sigo creyendo que aún es tiempo para armar un plan con las comunidades wao, el cual consiste en pasar de un grupo tribal a un ciudadano. Debemos enseñarles a ser productivos, nunca se les ha enseñado a ser productivos, porque en el futuro si uno no es productivo no vive.

¿Qué hacer entonces con este pueblo?
El proteccionismo no puede durar eternamente, los waos que tienen más de 30 años no van a ser nunca ciudadanos ecuatorianos, pero al no actuar el Estado, cada petrolera hace su plan y nada tiene que ver una con otra. Una les permite el chantaje, otra les da trabajitos, otra paga 2 000 dólares al dirigente y 300 a quien tiene un convenio para talar madera. Además de esto,\n permitimos que un curita (sacerdote católico) o un misionero evangélico le haga otra oferta… Se imagina a un grupo pequeño de personas que estén sometidos a esta ingente cantidad de ofertas… Los waos y los pueblos no contactados deben ser protegidos y convertirlos en un pueblo en desarrollo.

¿Cuál es el primer paso para lograr este objetivo?
Hay cosas que mejorarían si abandonásemos la idea de criticar a todos. El cargar todas las deficiencias de los pueblos wao a los del exterior es una mentira. Ellos tendrán una dificultad máxima en comprender, tendrán un adelanto lentísimo en algunas de las especialidades.

Por ejemplo, ¿qué pasará con los waos que habitan en el bloque 16 (Repsol YPF) que dependen de la petrolera cuando se termine el petróleo?
Con los waos hemos perdido un tiempo precioso, me gusta ser positivo, sigo creyendo que aún es tiempo para armar un plan con las comunidades wao, el cual consiste en pasar de un grupo tribal a un ciudadano. Debemos enseñarles a ser productivos, nunca se les ha enseñado a ser productivos, porque en el futuro si uno no es productivo no vive.

¿Qué hacer entonces con este pueblo?
El proteccionismo no puede durar eternamente, los waos que tienen más de 30 años no van a ser nunca ciudadanos ecuatorianos, pero al no actuar el Estado, cada petrolera hace su plan y nada tiene que ver una con otra. Una les permite el chantaje, otra les da trabajitos, otra paga 2 000 dólares al dirigente y 300 a quien tiene un convenio para talar madera. Además de esto, permitimos que un curita (sacerdote católico) o un misionero evangélico le haga otra oferta… Se imagina a un grupo pequeño de personas que estén sometidos a esta ingente cantidad de ofertas… Los waos y los pueblos no contactados deben ser protegidos y convertirlos en un pueblo en desarrollo.

¿Cuál es el primer paso para lograr este objetivo?
Hay cosas que mejorarían si abandonásemos la idea de criticar a todos. El cargar todas las deficiencias de los pueblos wao a los del exterior es una mentira. Ellos tendrán una dificultad máxima en comprender, tendrán un adelanto lentísimo en algunas de las especialidades.

Algunas de las ONG no quieren trabajar con los waos, porque consideran que no tienen remedio.
No comparto ese pesimismo, porque viene de una generalización. Los corruptos no son todos, son algunos dirigentes que están identificados. En Kemperi (comunidad waorani) hay un grupo maravilloso, con valores humanos… Con los indígenas, incluso con los expertos, cuando los ven con ropa occidental los critican, pero ellos siguen siendo indígenas y su cerebro no se parece al suyo. No se han extinguido por su capacidad de regeneración. Si un joven wao lleva a su padre al hospital y este muere, tiene que ver cómo reacciona, allí se ve que sigue actuando como un wao. Ellos si regresan a la selva, en dos o tres años volverán a su vida tradicional, pero con otros conocimientos.

En Ecuador, algunos waorani y ONG difunden la tesis de que sólo los waos pueden hablar sobre los wao. ¿Le parece una posición correcta?
Eso me parece fantástico si los waos opinaran. Si todas las comunidades wao hubieran encontrado una fórmula para hablar de sus cosas, comunicarse entre ellos y vías para manifestar una opinión y llegar a un consenso, yo estaría de acuerdo. Que es al final el problema de una democracia en cualquier país, pero entre los waos, donde todo está a un nivel más elemental, la posibilidad de que esa opinión no sea comunitaria y que sea la visión de una sola persona, esa posibilidad es más aguda…

Algunas de las ONG no quieren trabajar con los waos, porque los consideran que no tienen remedio.
No comparto ese pesimismo, porque viene de una generalización. Los corruptos no son todos, son algunos dirigentes que están identificados. En Kemperi (comunidad waorani) hay un grupo maravilloso, con valores humanos… Con los indígenas, incluso con los expertos, cuando los ven con ropa occidental los critican, pero ellos siguen siendo indígenas y su cerebro no se parece al suyo. No se han extinguido por su capacidad de regeneración. Si un joven wao lleva a su padre al hospital y este muere, tiene que ver cómo reacciona, allí se ve que sigue actuando como un wao. Ellos si regresan a la selva, en dos o tres años volverán a su vida tradicional, pero con otros conocimientos.

En Ecuador, algunos waorani y ONG difunden la tesis de que sólo los waos pueden hablar sobre los wao. ¿Le parece una posición correcta?

Eso me parece fantástico si los waos opinaran. Si todas las comunidades wao hubieran encontrado una fórmula para hablar de sus cosas, comunicarse entre ellos y vías para manifestar una opinión y llegar a un consenso, yo estaría de acuerdo. Que es al final el problema de una democracia en cualquier país, pero entre los waos, donde todo está a un nivel más elemental, la posibilidad de que esa opinión no sea comunitaria y que sea la visión de una sola persona, esa posibilidad es más aguda…

¿Cómo entender que un grupo de dirigentes wao pida la salida de Petrobras del Ecuador en la ONU y otro grupo trabaje de cerca con la petrolera?
La Onwae (Organización de la Nacionalidad Waorani) debe regresar a las comunidades. Ahora las peticiones de sus dirigentes son teléfonos satelitales, viajes al extranjero… Son la voz de su amo y los amos cambian constantemente, por eso cambian las firmas. Si los amos son Petrobrás firman un acuerdo, si pasado mañana es Acción Ecológica firman por el otro lado o si es una misión religiosa... Hay muchos amos y no un tutelador que debe ser el Estado Ecuatoriano. Veo que los dirigentes waos están perdidos; firman esto, lo contrario y lo completamente lo contrario.

¿Usted propone un tutelaje, no es exagerado afirmar que no pueden valerse por si mismos?
No creo que los waos ni dirigentes wao ni las comunidades tengan el conocimiento necesario para definir cómo deben firmar con una petrolera o cualquier otra institución. La primera vez que intentamos explicarles qué era un helicóptero tuvimos muchos problemas. ¿Cómo les explicabas a un wao, que no tiene ni lenguaje ni concepto ni nada parecido para algo como un helicóptero? Tenía que pasar mucho tiempo, perderles el miedo… Al inicio les decían la balsa que va por el cielo, el diablo que flota eran los conceptos de su lengua. Los waos deben ser tutelados. Si no eres tutelado por alguien que no defiende sus intereses desaparecerán.

¿Quién debe encargarse de este tutelaje a los waorani?
Le he dicho a la CONAIE (\nLa Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) que emprenda un proceso de aprendizaje con ellos. El Estado tiene la obligación de velar por su gente más débil y esta obligación ética no se ha cumplido. El cinismo es absoluto y la acción del estado es lamentable. Es como dejar que un hijo pequeño decida sobre el uso de la pistola, ya sé que esta imagen es horrorosa y que los antropólogos me cuestionarán, pero ellos no viven con ellos y no conocen su realidad.

¿Cómo ve el futuro de los pueblos Taromenane o Tagaeri?
Están en peligro. Estos grupos ya no viven en las cabeceras de los ríos, sino en los cursos medios. En las cabeceras están los colonos, las poblaciones y los petroleros y están expuestos a los desechos que se botan a los ríos: desde aguas negras hasta aguas con residuos tóxicos. Los Taromenane son extremadamente frágiles y vulnerables a enfermedades. A finales del 2003, otro grupo de taromenane desapareció. Esta vez no fue una matanza de los wao sino que fueron víctimas de la contaminación. Hubo tres sobrevivientes que fueron entrevistados por waorani. Ellos cuentan que empezaron a enfermarse y se contagiaron todos. Cuando se empezaron a enfermar se separaron para evitar el contagio, esta es una tradición en los pueblos de la selva y a sobrevivientes sólo les queda la opción de unirse a otro grupo para sobrevivir.

¿Cuántas personas pertenecen a estos grupos?
Creo que hay más de 300 personas en, por lo menos, tres grupos que no son pequeños. Cuando asaltaron la casa del 2003, eran tres casas grandes y hay varios núcleos diferentes. Allí pudo haber un núcleo 90 personas. Cuando las instituciones dicen que no saben dónde están me entran las dudas… En las fotografías satelitales es posible identificarlos. Hay dos o tres fuerzas económicas que no les convienen que existan: los petroleros, los militares y los madereros. A los militares no les va nada bien que existan. Se los considera un estorbo.

¿Cómo salvar a los taromenane, cómo evitar que desaparezcan?
Lo primero es organizar el conocimiento sobre ellos. No hay conocimiento organizado. Se deja que hablen sobre ellos a personas como Huane (waonari que ha participado en expediciones para buscar y atacar a los taromenane, también mantiene convenios con las petroleras), él puede pasar por un líder wao y se lo deja opinar. Armando\n Boya (ex presidente de la Onwae) se comprometió a investigar la matanza del 2003 y hasta ahora no ha hecho nada. Hay que poner orden, evitar que los ilegales se pronuncien y pongan la imagen del Ecuador por los suelos. Otros tienen concepciones idílicas que deben terminar, los taromenane viven en condiciones durísimas... Contactaríamos con ellos si lográramos cortar las violencias de una forma pacífica. El contacto con ellos es muy peligroso, especialmente desde el punto de vista sanitario y también es peligroso desde el punto de vista cultural, pero es una alternativa. El contacto o la muerte, ya sabemos que por los menos 50 han muerto.

¿No es contraproducente un contacto con un pueblo que busca estar aislado?
El contacto no lo debemos buscar nosotros, son ellos quienes lo buscarán y ya lo han hecho. Han tomado ollas, machetes y baldes de campamentos petroleros y de turistas, pero sin atacar nunca. No son un pueblo agresivo. La primera cuestión es el control de los vecinos de los pueblos ocultos, desde los otros pueblos indígenas, petroleras, turistas y religiosos. Si el Estado es capaz de hacerlo adelante. Las medidas preventivas y punitivas no son suficientes, se requiere una campaña de difusión para que todos sepan que existen y que tienen derechos.

¿Qué pasa con los pueblos no contactados en Perú y Brasil?
La situación es similar a la del Ecuador. En Perú, Beatriz Huertas, describe una situación similar, presiones de las petroleras, madereras ilegales, colonización. Allí hay más grupos sin contacto y tienen una ley que los ampara. En Brasil están más avanzados en las medidas de protección y han avanzado porque tiene más eco internacional. Todas las medidas nacionales han sido adoptadas por una presión internacional. Como Brasil es más conocido, se empujaron medidas de protección.

* Miguel Ángel Cabodevilla
Nace en Artaiz, Navarra (España), en 1949. Pertenece a la Orden Capuchina y es sacerdote desde 1973. Durante su primera época de actividad apostólica trabaja en Ansoáin en la periferia de Pamplona.
En 1984 se traslada a la Misión de Aguarico, en la región amazónica del Ecuador. Los tres primeros años trabaja con gente mestiza e indígena en la zona petrolera de Shushufindi. Luego se traslada a la región del río Napo, en la isla de Pompeya, entregado a actividades de investigación y rescate cultural con grupos étnicos quichuas y waorani. Desde el Centro de CICAME (un centro de investigación de la orden Capuchina) publica trabajos destinados a cubrir necesidades pastorales y rescatar elementos culturales de las etnias amazónicas. A él se deben la recuperación de cerámicas de la llamada "Cultura Napo" y la actualización del Museo etnológico de Pompeya.
Cabodevilla ha dedicado una intensa actividad al mantenimiento de los derechos de las etnias amazónicas ecuatorianas frente a las autoridades civiles y los "poderes fácticos de las compañías petroleras.
Ha participado en la edición de las memorias misioneras de otros capuchinos (Crónica Huaorani, Memorias de Frontera), o propias (En la región del olvido), tradiciones orales indígenas (El bebedor de yajé, Ecorasa), recuperación de la historia de pueblos indios minoritarios (Los huaorani en la historia de los pueblos del Oriente, La selva de los fantasmas errantes y El exterminio de los pueblos ocultos.
Uno de sus trabajos más conocidos fue al aporte a la publicación Pueblos No contactados: ante el reto de los derechos humanos. Este informe se presentó en Naciones Unidas, en el Foro Permanente de Asuntos Indígenas, en el cual intervienen otros autores con el objetivo de "dar conocer al mundo los pormenores del círculo de exterminio a los grupos no contactados o en aislamiento voluntario que habitan al interior del Parque Nacional Yasuní". Uno de estos pueblos no contactados son los Tagaeri y Taromenane, que habitan en el corazón del Parque Nacional Yasuní.
En los últimos años, los waorani y los pueblos en aislamiento voluntario –los Tagaeri Taromenane que viven en el corazón del Parque Nacional Yasuní- protagonizaron conflictos, con muertes de dos lados, llamando la atención de la opinión pública mundial sobre la situación de los indígenas del Ecuador y, en especial, sobre la actuación de las compañías petroleras en el Parque, declarado, en 1989, Reserva Mundial de Biosfera por la Unesco.

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